Chócale en Lima, Perú Chile recuperó el primer lugar del Índice de Inclusión Financiera (IIF) de Credicorp alcanzando 59,2 puntos sobre 100, su resultado más alto desde que comenzó la medición en 2021.
El país superó a Argentina, que quedó segunda con 56,9 puntos, y encabezó el ranking general entre los ocho países analizados (Chile, Argentina, Panamá, Ecuador, Colombia, Perú, Bolivia y México). El año pasado, justamente el país trasandino había logrado la primera posición.
El IIF evalúa la inclusión financiera de los países en base a tres dimensiones: el acceso al sistema financiero, el uso de sus productos y la calidad que las personas perciben. En este sentido, el promedio a nivel regional llegó a 50,1 puntos, un aumento de 11,8 puntos en comparación con los 38,3 puntos registrados en la primera versión del indice.
“La buena noticia es que se ha venido avanzando bastante en los últimos años; desde que nosotros lo hemos medido en el 2021, la región ha crecido en inclusión financiera de manera importante", aseguró Enrique Pasquel, gerente de Asuntos Corporativos de BCP y Credicorp, en conversación con Chócale.
"La mala noticia es que está a media tabla todavía, podría sacar 100 puntos y recién está en 50 puntos sobre 100, entonces, si bien ha avanzado bastante, todavía hay mucho por crecer”, añadió.

Calidad percibida impulsó el avance chileno
La dimensión de calidad percibida del sistema financiero experimentó una subida de 57,2 a 64,1 puntos en nuestro país. El acceso, en cambio se mantuvo en 55,9 puntos, mientras que el uso alcanzó los 57,6 puntos.
En este punto, el informe atribuye la mejora a una evaluación más favorable de la imagen de las entidades financieras, la facilidad para obtener y acceder a productos y la variedad de ofertas: un 45% valoró positivamente la variedad de productos de ahorro y créditos disponibles, 13 puntos porcentuales más que en 2025.
La utilidad de los medios digitales de pago también recibió una mejor evaluación, alcanzando un 68%, cinco puntos más que la edición anterior del IIF. Además, un 49% consideró seguro mantener su dinero en las entidades financieras, la proporción más alta entre los países estudiados.
Asimismo, Chile fue el único país donde más de la mitad de la población se ubicó en el nivel más alto de inclusión financiera, llegando a 51%. Otro 35% quedó "en progreso", mientras que 14% se ubicó en el nivel más bajo.
El rol de las billeteras digitales en la inclusión financiera
En Chile, los encuestados utilizaron productos y servicios financieros 24,1 veces al mes en promedio, la segunda frecuencia más alta de la región, detrás de Argentina.
En este sentido, un 66% usó medios formales para realizar transferencias y solo un 20% declaró usar siempre efectivo para sus compras y gastos diarios. Aun así, 64% todavía utilizó efectivo en al menos una categoría de gasto.
En la región, en tanto, el efectivo sigue presente: un 93% lo utilizó en al menos una categoría. Sin embargo, el porcentaje de quienes dijeron usarlo siempre para pagos cotidianos bajó a 50%, nueve puntos menos que en 2025.
También, a nivel regional, 49% señaló tener una billetera digital, frente al 11% registrado en 2021. Entre quienes usan billeteras o aplicaciones para pagar, 73% lo hace a diario o varias veces a la semana.

“Una cosa que hemos visto todos los años es que el principal impulsor, desde que nosotros medimos esto de la inclusión financiera, son las billeteras digitales. Porque, a ver, las billeteras digitales son una forma barata, masiva y conveniente de empezar a utilizar el sistema financiero”, señaló Pasquel.
Ahorro, crédito y seguros siguen rezagados
En Chile, la proporción de personas que no ahorró durante el último año, ya sea dentro o fuera del sistema financiero formal, aumentó de 58% a 64%, el mayor incremento entre los países analizados.
En la región, 61% no tiene ningún producto de crédito y 28% cuenta con tarjeta de crédito. Entre quienes no tienen crédito, 25% mencionó su aversión al endeudamiento como una de las razones. Además, la proporción que señaló los intereses y comisiones como barrera subió de 12% a 16%.
Los seguros también mostraron una adopción limitada, ya que alrededor de una de cada cuatro personas tiene uno. Los seguros de vida y automotrices alcanzan un 13% cada uno, mientras que los de vivienda llegan a 4%. A esto se suma la desprotección de los hogares, donde un 7% no podría cubrir sus gastos ante una pérdida de ingresos y un 44% tendría menos de un mes de margen.
Conectividad y educación financiera: Las claves para mejorar
Pasquel sostuvo que para ampliar la inclusión financiera en la región se requiere combinar conectividad y educación.
“La inclusión financiera aumenta mucho más en lugares donde hay cobertura de internet y cuando hay un nivel de educación financiera mayor”, afirmó.
En este sentido, explicó que el acceso a una cuenta o a una billetera digital no siempre significa que las personas conozcan toda la oferta disponible.
“En varios países tienes niveles interesantes de acceso al sistema financiero, pero esa gente no tiene suficiente conocimiento sobre distintos productos financieros. Entonces, no los usa todos o no los usa de manera completa”, señaló.
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