El presidente y CEO del gigante minorista Walmart, John Furner, envió una carta a los clientes y socios de la cadena en la que aseguró que la compañía no utilizará inteligencia artificial (IA) para cobrar precios distintos según el perfil de cada comprador.
El mensaje busca responder a la creciente preocupación pública por el uso de algoritmos para fijar precios personalizados en el retail.
"Quiero decirles dónde estamos parados: fijamos el precio del producto, no de la persona", escribió Furner en la misiva.
Furner recordó que Walmart -que en Chile opera los supermercados Líder, Express de Líder, Superbodega Acuenta y Central Mayorista- mantiene desde hace más de 50 años su política de precios bajos todos los días (EDLP, por sus siglas en inglés), los que buscan evitar que el cliente deba adivinar el mejor día para comprar.
Según el ejecutivo, esa promesa se rompería si la empresa usara "el ingreso, el historial de compras o el momento de necesidad" de una persona para cobrarle más.
"Usar el ingreso, el historial de compras o el momento de necesidad de alguien para cobrarle más violaría la promesa EDLP en la que se basa nuestro modelo de negocio. No lo haremos", afirmó.
CEO de Walmart aclara por qué se están utilizando etiquetas digitales en los flejes de los supermercados
El CEO también abordó las etiquetas digitales de precios que Walmart ha instalado en sus tiendas, que utilizan la tecnología RFID y que generaron dudas entre consumidores por su potencial uso para ajustar precios en tiempo real.

Furner explicó que su función es evitar diferencias entre el precio exhibido y el que se cobra en caja, además de ahorrar tiempo a los trabajadores que antes cambiaban etiquetas de papel manualmente.
La carta incluye tres compromisos concretos. Primero, que Walmart no fijará precios distintos según quién sea el cliente, la hora del día o su urgencia por comprar un producto. Segundo, que Sparky, su asistente de compras con IA, no usará la información compartida por los usuarios para subir precios u ocultar opciones más económicas. Tercero, que el uso de datos personales seguirá siendo definido por las propias elecciones del cliente sobre qué compartir.
"Cuando interactúas con Sparky, eso es una invitación a servirte mejor, no a usar tu información personal para fijar un precio personalizado", sostuvo Furner.
La carta surge en un contexto de auge del uso de inteligencia artificial en el comercio minorista, donde distintas empresas evalúan modelos de precios dinámicos basados en datos de comportamiento del consumidor. Entre ellas, las ticketeras en Estados Unidos -como Ticketmaster- lo han estado utilizando. Se trata de una práctica que genera cuestionamientos éticos y de transparencia entre reguladores y organizaciones de consumidores en varios mercados.
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