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¿Crédito, línea, tarjeta o avance? Cómo elegir la mejor opción para no sobreendeudarse

Las distintas alternativas de financiamiento implican costos y riesgos variados, por lo que una buena elección puede marcar la diferencia entre una deuda manejable y una mucho más cara.
Foto: Iulian Mihailescu's Images

Cuando la plata no alcanza y el presupuesto está apretado, muchas personas deben recurrir a distintas alternativas de financiamiento. Se trata de opciones que pueden sacar de aprietos, pero que, al mismo tiempo, pueden presionar aún más el bolsillo.

En este contexto, pagar en cuotas con tarjeta de crédito, usar la línea de crédito, pedir un crédito de consumo o solicitar un avance en efectivo permiten acceder a dinero de forma relativamente rápida. Sin embargo, sus costos pueden variar considerablemente y no siempre resultan convenientes según el objetivo.

En esta línea, los especialistas coinciden en que no existe una alternativa universalmente mejor, ya que la decisión depende del monto requerido, del plazo en que se espera pagar la deuda y del nivel de flexibilidad que necesita el usuario. Esto resulta clave, ya que una mala elección puede encarecer significativamente el financiamiento.

El académico de la Facultad de Ciencias Económicas y Empresariales de la Universidad de los Andes, Nicolás Román, explicó que "lo primero que hay que tener presente es que una persona debería pedir crédito solo cuando, no teniendo la opción de pagar al contado, tiene un grado razonable de certeza de que podrá pagarlo más adelante”.

Agregó que solicitar financiamiento sin tener claridad sobre cómo se cancelará posteriormente puede transformarse en una decisión riesgosa para las finanzas personales.

Foto: Ionut Dabija's Image

Flexibilidad vs. costo

Uno de los principales factores que diferencia a estos instrumentos financieros es la relación entre la flexibilidad que ofrecen y su costo.

Según explicó Román, los créditos más estructurados suelen tener tasas más bajas, porque permiten a las instituciones financieras anticipar con mayor facilidad los flujos de pago. “En general existe un trade-off entre la flexibilidad y el costo de los créditos. Mientras más rígidas son las condiciones del crédito, menor es el costo que el banco traspasa al cliente”, indicó.

En cambio, las alternativas con mayor libertad de uso tienden a ser más caras. “Mientras más flexibles son los instrumentos —como las líneas de crédito, los avances en efectivo o el pago atrasado de una tarjeta de crédito— más difícil resulta para el banco anticipar esos flujos. Por esa razón, el costo que se le cobra al cliente suele ser mayor”, explicó.

Sergio Tricio, CEO de Patrimore, coincidió con este diagnóstico. “En relación a la deuda de corto plazo, existe una máxima: mientras más fácil sea la disponibilidad del crédito, la tasa de interés suele ser más alta”, afirmó.

Foto: Rattanakun

“Un crédito de consumo requiere la solicitud de información del cliente que debe ser analizada por un comité de riesgo. Tras analizar los antecedentes, se define el monto a otorgar y la tasa de interés, que debería ser mucho más baja que las tasas de interés de una línea o tarjeta de crédito”, detalló.

En ese contexto, Fernanda Vicente, fundadora de Money Queen, explicó que la clave está en entender para qué sirve cada instrumento antes de utilizarlo. “El crédito de consumo tiene cuotas claras y un costo total conocido desde el inicio. Es menos flexible, pero es más ordenado y predecible”, señaló.

Cuándo conviene usar cada tipo de financiamiento

En efecto, cada alternativa tiene un uso adecuado dependiendo del tipo de gasto que se quiera financiar. El crédito de consumo, por ejemplo, suele destinarse a montos más altos y plazos más extensos.

Tricio explicó que “como el pago es en cuotas a plazos más largos, el uso del producto o servicio que se adquiere, debe ir en relación a la cantidad de cuotas. Ejemplo: la compra de un auto, el arreglo de la casa o el pago de estudios superiores”.

La tarjeta de crédito, en cambio, puede ser útil para compras puntuales, especialmente cuando existen promociones sin interés. “La ventaja de la tarjeta de crédito se puede dar en el pago en cuotas sin interés asociado a alguna promoción o en su defecto, tasas de interés rebajadas que pueda otorgar el comercio donde compra”, señaló.

Por su parte, la fundadora de Money Queen, indicó que este instrumento puede ser un elemento útil si se utiliza con disciplina. “Con cuotas sin interés, es una buena herramienta si somos ordenados para pagar la tarjeta a tiempo”, indicó.

En contraste, el avance en efectivo suele ser una alternativa más cara. “Es rápido, pero más caro que un crédito de consumo. Sirve para emergencias puntuales. La tasa es mayor y suele incluir comisiones”, explicó Vicente.

Foto: Eugen Tama's Images

La línea de crédito, en tanto, también se considera una herramienta de uso puntual. Tricio explicó que corresponde a un monto disponible para los clientes que tienen cuenta corriente y que su uso “debería ser en caso de emergencia”, ya que la tasa de interés suele ser elevada y se cobra diariamente según el dinero utilizado.

“La línea de crédito es la alternativa más flexible, pero también una de las más caras si se usa como financiamiento de largo plazo”, agregó Vicente.

Pros y contras de cada alternativa

Alternativa de financiamientoProsContras
Crédito de consumo• Tasas generalmente más bajas
• Cuotas claras
• Costo total conocido desde la contratación
• Menos flexibilidad
• Requiere evaluación previa
Avance en efectivo• Acceso rápido
• Se usa desde el cupo de la tarjeta
• Tasas altas
• Puede incluir comisiones
Compra en cuotas con tarjeta de crédito• Posibilidad de cuotas sin interés
• Útil para compras específicas
• Si tiene interés puede implicar un alto costo
• Exige disciplina para pagar
Línea de crédito• Alta flexibilidad
• Acceso rápido
• Tasas altas
• Riesgo de mantener deudas

Uso recomendado según expertos

En definitiva, los especialistas coinciden en que el mejor financiamiento no siempre es el más rápido ni el más flexible, sino el que tiene el menor costo y se ajusta a la capacidad de pago de la persona.

En este sentido, recomiendan que, antes de endeudarse, las personas comparen el CAE de cada alternativa y tengan claridad sobre cómo se pagará la deuda en el tiempo.

Alternativa de financiamientoUso recomendado
Crédito de consumoFinanciar montos grandes o proyectos de largo plazo como estudios, reparaciones o compra de bienes durables
Avance en efectivoEmergencias puntuales cuando no existe otra alternativa inmediata
Compra en cuotas con tarjeta de créditoCompras específicas, idealmente con promociones sin interés
Línea de créditoRed de seguridad para imprevistos o falta de liquidez temporal

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