Salir de vacaciones sin protección puede transformarse en una experiencia costosa y estresante. En el extranjero, una urgencia médica puede llegar a ser hasta diez veces más cara que en Chile, lo convierte al seguro de viaje un elemento esencial dentro de cualquier presupuesto.
Para Borja (24), esa diferencia fue clave. “Una vez viajé a la isla de San Andrés, en Colombia, y me enfermé de parásito. Me tuvieron que llevar al médico y comprar remedios. Solo por atención, tratamiento y traslado eran como $800.000 y el seguro me lo cubrió todo”, recuerda. En otro viaje, perdió su maleta en Francia. “El seguro me devolvió la plata que gasté en ropa mientras aparecía”, recordó.
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Una experiencia similar vivió Carla (30), quien contrató un seguro antes de viajar a Ecuador. “Me enfermé la guata, estuve mal por 15 días. Activé el seguro y tuve una consulta online con una doctora española, que me dio una receta electrónica para comprar los remedios en Ecuador. Fue buenísimo”, relata. Desde entonces —dice— no viaja sin cobertura. “Uno nunca sabe cuándo la va a necesitar”, aseguró.
La periodista e influencer de viajes Francisca Opazo coincidió en que este tipo de experiencias marcan un antes y un después. “Muchos lo ven como gasto, hasta que les toca. Quien ya vivió una urgencia, después no viaja sin seguro”, señaló.
En este sentido, Opazo confirmó que la planificación es fundamental. “La cobertura debe adaptarse al destino, la duración del viaje y el perfil del viajero. En Europa, por ejemplo, se exige una cobertura mínima de 30.000 euros, y en Estados Unidos al menos de US$100.000”.
También recomendó preferir pólizas con deducible bajo y aseguradoras que paguen directamente al hospital para evitar trámites engorrosos de reembolso.
Coberturas esenciales del seguro de viaje para cualquier viajero
Michel Delgado, gerente comercial de Bci Seguros, subrayó que un seguro no se trata solo de un resguardo médico, sino también de tranquilidad financiera. Un accidente o una enfermedad inesperada puede llevar a una familia a endeudarse si no dispone de un plan adecuado.

“Contratar una cobertura adecuada al destino, para cada una de las personas que viaja, marca la diferencia entre disfrutar de las vacaciones o enfrentarse a un problema financiero mayor”, afirmó.
A modo de ejemplo, en países como Estados Unidos, los costos médicos superan cualquier referencia local. De acuerdo con cifras entregadas por Consorcio, una consulta ambulatoria puede superar los US$200, mientras que una hospitalización bordea los US$5.000 diarios.
“Un buen seguro puede cubrir esos gastos y ofrecer acompañamiento desde el primer minuto”, destacó José Madariaga, gerente de Desarrollo Comercial de Seguros de Consorcio.
Entre las coberturas básicas se encuentran la asistencia médica por enfermedad o accidente, hospitalización, repatriación sanitaria y atención odontológica de urgencia. A ellas se suman beneficios prácticos como la compensación por pérdida o demora de equipaje, reembolsos en caso de vuelos cancelados o retrasados, además de asistencia legal o reposición de documentos.
Un hábito que se instala lentamente
Aunque la contratación de seguros de viaje ha aumentado en Chile, según los expertos, todavía muchas personas lo postergan. Madariaga sostuvo que persiste cierta improvisación entre los viajeros, ya que muchos adquieren una póliza a último minuto y no revisan en detalle sus condiciones.
Aun así, destacó señales de avance. “Cada vez hay más conciencia sobre la importancia del seguro de viaje, especialmente en quienes viajan con frecuencia o planifican salidas al extranjero. En algunos países, como Argentina, contar con un seguro con asistencia médica es incluso obligatorio”, comentó.
Opazo reforzó esta idea. “Sugiero que siempre lean los documentos que les envían al correo para tener claro lo que cubre y lo que no, porque hay mucha gente que recurre al seguro sin saber siquiera la cobertura que tiene y luego se quejan”, dijo.
En definitiva, el consenso entre expertos y usuarios es claro. Viajar sin protección es una apuesta riesgosa que puede impactar seriamente el bolsillo. En cambio, contratar una póliza adecuada otorga seguridad y permite disfrutar de la experiencia sin sobresaltos financieros.
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