La fintech chilena Reity completó en Chile el ciclo total de un activo inmobiliario tokenizado, tras concretar la venta de un inmueble y distribuir las ganancias entre los inversionistas que participaron a través de tokens digitales.
El proceso se extendió por cerca de 18 meses y comprendió desde la emisión del token hasta la liquidación final del activo, con pagos proporcionales a cada tenedor.
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La tokenización permite dividir una propiedad en fracciones digitales, de modo que distintas personas puedan participar de los resultados económicos del bien raíz sin adquirirlo en su totalidad. Así, cada token representa un derecho económico asociado al activo, sin traspasar la propiedad directa del inmueble.
“Se paga el precio a la inmobiliaria e inmovilizamos el bien (hipoteca y prohibición de enajenar que estén inscritas en el Conservador de Bienes Raíces), al mismo tiempo que la inmobiliaria cede todos los beneficios económicos que generará el activo en el futuro a los dueños de los tokens”, explicó Francisco Pérez, CEO de Reity.
"Es la primera confirmación de la promesa que hemos hecho los últimos 3 años. En un ambiente donde avanza la implementación de la Ley Fintech, de la que somos parte, es importante demostrar que los nuevos modelos de negocio con tecnología funcionan”, agregó.
De acuerdo con la información entregada por la compañía, el inmueble vendido generó plusvalía al momento de la venta. “La venta de un departamento casi nuevo a buen precio y amoblado fueron clave para cerrar la venta”, indicó Pérez. En este sentido, las utilidades se distribuyeron de manera automática y proporcional entre los inversionistas.