En la comuna de Queilen, región de Los Lagos, se realizó la inauguración del nuevo mirador turístico Pú Vilú, una iniciativa privada impulsada por los emprendedores Edmundo y Camila Cárcamo, vinculada al Hotel Yatehue.
El proyecto, ubicado a la salida del pueblo, se inspiró en el relato mitológico de las serpientes Ten Ten y Cai Cai, ofreciendo a los visitantes una experiencia guiada que conecta con el patrimonio costero, la cultura local y la mitología chilota.
TE PUEDE INTERESAR: Buchupureo, Cochamó y Valle de Colchagua: Escapadas para desconectarse del ruido
“Se trata de un sueño familiar, de la idea de compartir con la comunidad y visitantes un punto de encuentro no solo para tomar bonitas fotografías, sino que para conectarse con relatos y conocimientos ancestrales como los corrales de pesca que se pueden divisar desde el mirador y para apreciar la rica geografía que solo se puede ver desde Queilen”, señaló Camila Cárcamo.
Uno de los atractivos principales del mirador es la leyenda del origen de la Isla de Chiloé, representada a través de una escultura diseñada por el escritor y escultor queilino Winston Alarcón Cárdenas, quien desarrolló sus habilidades en su taller ubicado en la comuna de San Gregorio, en la región de Magallanes.
“Fue un reto traer las cabezas de las serpientes desde Punta Arenas en un camión hasta Santiago y luego en bus hasta Chiloé. Luego vino don Winston para armar la estructura que hoy podemos apreciar. Tras ello, el arquitecto Cristian Utreras diseñó el recinto inspirado en la escultura y los requerimientos de los propietarios”, añadió Cárcamo.

El acceso al mirador se realiza comprando la entrada en el Hotel Yatehue, donde también se pueden contratar tours que incluyan esta actividad. La visita no solo permite subir al mirador, sino que también ofrece acompañamiento de un guía turístico, un descenso a la playa para observar los corrales de pesca y disfrutar de otras experiencias que ofrece la Isla de Chiloé.
Debe estar conectado para enviar un comentario.