El ahorro de los hogares volvió a caer en el tercer trimestre de 2025. De acuerdo con el estudio Cuentas Nacionales por Sector Institucional, elaborado por el Banco Central de Chile, la tasa de ahorro llegó a 5,3% del PIB, lo que representó una caída de 0,3 puntos porcentuales respecto del trimestre previo.
Entre julio y septiembre, los ingresos de las familias crecieron 5,4% en términos anuales, impulsados principalmente por alzas salariales y mayores recursos provenientes del trabajo independiente. A ello se sumaron incrementos en utilidades y otras rentas de la propiedad.
En contraste, las transferencias y beneficios sociales mostraron un aporte más acotado, aunque insuficiente para contrarrestar el aumento de los ingresos en comparación con igual período del año anterior.
A pesar de este mayor flujo de recursos, el nivel de ahorro no se incrementó. El gasto de los hogares avanzó 7,8% anual, superando con holgura el crecimiento de los ingresos. Como resultado, las familias destinaron una proporción mayor de sus recursos al consumo y redujeron la destinada al ahorro.
Depósitos y acciones: Las inversiones preferidas por los hogares
El Banco Central indicó que, al considerar el nivel de inversión de los hogares y las transferencias recibidas, el sector mantuvo una capacidad de financiamiento equivalente a 3,3% del PIB, levemente inferior a la registrada en el trimestre previo, en línea con la disminución del ahorro.
Desde el punto de vista financiero, el estudio evidenció que los hogares ajustaron la composición de sus inversiones: redujeron su participación en fondos y otros instrumentos, y aumentaron su tenencia de efectivo, depósitos y acciones, mostrando una mayor preferencia por alternativas más líquidas.
Pese a la caída del ahorro durante el período, la riqueza financiera de los hogares continuó aumentando y alcanzó 124,9% del PIB al cierre de septiembre. Este resultado se explicó principalmente por el buen desempeño de los fondos de pensiones, favorecido por la recuperación de los mercados internacionales y el efecto del tipo de cambio.
En cuanto a la deuda, los hogares mostraron una leve mejora. El endeudamiento total bajó a 46,6% del PIB, una reducción de 0,4 puntos porcentuales respecto del trimestre anterior, debido a que el crecimiento de la economía fue mayor que el aumento de las deudas.
A nivel general, el organismo emisor informó que los ingresos del país y el consumo crecieron 8,1% y 7,5% anual, respectivamente, lo que permitió que la tasa de ahorro de la economía se mantuviera estable en 21,9% del PIB.