Diciembre avanza y el presupuesto de los hogares chilenos comienza a sentir presión. Regalos, celebraciones familiares, viajes y compromisos laborales aumentan los gastos y obligan a tomar decisiones rápidas, muchas veces sin mayor planificación.
Según el estudio 'Compras de fin de año 2025 en América Latina' de la consultora Simon-Kucher, los chilenos proyectan gastar en promedio $101.234 por persona en estas fiestas, un monto relevante para un mes que ya viene cargado de obligaciones.
Miguel Ángel López, profesor del área de Finanzas de EAE Business School, explicó que uno de los errores más comunes de esta época es no considerar los desembolsos pequeños.
“La presión social y el tiempo limitado disparan decisiones poco estratégicas que terminan en deudas innecesarias”, señaló. Panoramas, compras de última hora y compromisos imprevistos suelen quedar fuera del cálculo inicial, pero finalmente marcan la diferencia.
Celebrar hoy sin complicar el mañana
Durante las semanas festivas aumenta el uso de productos financieros de corto plazo. Tarjetas de crédito, avances en efectivo y préstamos de consumo aparecen como una solución rápida para cubrir gastos, pero también pueden convertirse en un problema si no se utilizan con cuidado.

Jorge Marín, Country Manager de Destacame.cl, advirtió que “las fiestas tienden a desordenar el presupuesto si no hay una planificación clara. Antes de recurrir a un crédito o usar la tarjeta, es clave revisar el Costo Total del Crédito (CTC), comparar tasas y definir con anticipación cuánto se puede gastar sin comprometer demasiado los meses siguientes”.
Desde Alprestamo, su Country Manager, Pamela Martínez, coincidió en que este es uno de los momentos del año con mayor demanda por financiamiento.
“Es fundamental que las personas tomen decisiones informadas y revisen cuidadosamente los costos y condiciones antes de comprometerse con cualquier tipo de financiamiento”, afirmó. Asimismo, enfatizó que fijarse solo en el valor de la cuota puede ser engañoso, ya que el Costo Anual Equivalente (CAE) y las comisiones determinan cuánto se termina pagando realmente.
Las cifras respaldan estas advertencias. Según TransUnion, entre quienes anticipan dificultades para cumplir con sus deudas, una parte importante opta por refinanciar, buscar ingresos extra o usar ahorros. Si bien estas estrategias alivian el corto plazo, reducen el margen financiero para los meses siguientes, especialmente considerando que enero, febrero y marzo suelen llegar con nuevos gastos.
Ordenar los gastos sin dejar de disfrutar
Para los expertos, la clave está en anticiparse y establecer límites claros. Gonzalo Escobar, académico de la Facultad de Economía y Negocios de la Universidad Andrés Bello, recomienda elaborar un presupuesto específico para fin de año que incluya todos los ingresos disponibles, entre ellos aguinaldos o bonos, junto a una lista realista de gastos asociados a celebraciones.
Con esto, el economista señaló que “lo recomendable no es endeudarse, sino ajustar el nivel de gasto a la realidad de cada familia”. En esa línea, sugirió que los gastos de Navidad y Año Nuevo no superen el 15% del ingreso mensual, un porcentaje similar al que debiese destinarse al ahorro. De ese modo, se evita que las celebraciones terminen financiándose con deuda.
Además, los expertos recomendaron concentrar las compras con tarjeta en un solo medio de pago, privilegiar cuotas sin interés y evitar avances o el uso de la línea de crédito, ya que suelen implicar costos más altos.
Finalmente, para López existe una regla simple que no debe romperse. “Diciembre no es un mes extra; es un mes normal con gastos adicionales”, subrayó. Por eso, separar el ahorro desde el inicio y definir con claridad cuánto se puede gastar en celebraciones permite disfrutar sin culpa y sin problemas económicos posteriores.
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