FinUp, la plataforma chilena liderada por Francisco Ackermann, que buscó democratizar la educación financiera mediante clases, videos y contenidos digitales accesibles, puso término a su funcionamiento el pasado 1 de diciembre. La empresa anunció el cierre a través de un correo enviado a su comunidad, donde agradeció el apoyo de los usuarios desde su creación.
Cabe destacar que el proyecto nació con una meta ambiciosa que buscaba educar financieramente a 100 millones de personas, promoviendo hábitos de planificación, inversión y administración del dinero para quienes buscaban mejorar su salud financiera.
El enfoque mezclaba pedagogía, metodologías simples y contenidos en múltiples formatos, lo que permitió que la plataforma sumara miles de seguidores tanto Chile como en otros países de la región.
“Cada clase, cada video y cada conversación con ustedes fue un paso hacia esa gran misión”, señalaron en el correo de despedida. “Nos vemos pronto, en nuevas formas y nuevos proyectos”, agregaron.

Desalineación interna y altos costos que imposibilitaron el emprendimiento
FinUp tenía cuatro socios: Francisco Ackermann, Juan David Salgado, Rodrigo Callejón y Fernando Caro. Así, tras anunciar el cierre, Chócale se contactó con los fundadores, quienes coinciden en que el fin de FinUp se debió a múltiples factores, entre ellos, la falta de tiempo y confianza.
Salgado afirmó que el principal problema fue que “no logramos un alineamiento entre los socios en la visión que queríamos implementar dentro de FinUp”. A esto, sumó la falta de tiempo. “La mayoría de socios quizás no estábamos todos al 100%. No le dimos el tiempo necesario que se merecía una empresa como FinUp”, reflexionó.
Por su parte, Callejón sostuvo una visión similar. “El cierre de FinUp se debe principalmente a un cambio de visión en los socios y la falta de espíritu emprendedor de parte del equipo fundador”, comentó.
Ackermann, en tanto, profundizó en los problemas operativos. “Estaban siendo inviables, insostenibles los gastos que contraía mantener una plataforma y un sueño de esta envergadura versus los ingresos que generaba”, indicó.
"Tuvimos que incurrir en muchos gastos, varios millones de pesos invertidos en mantener personas, en armar equipos y sin tener tampoco los conocimientos ni la confianza. Yo diría que eso fue un error muy grande, el entender en qué se estaba gastando, por ejemplo, en áreas que yo no conocía", señaló.
Proyecciones tras el cierre y posibilidad de un retorno futuro
A pesar del término de la plataforma, los fundadores insistieron en que la misión de impulsar la educación financiera no quedó atrás. En el correo enviado a los usuarios, el equipo adelantó que “seguiremos trabajando con más fuerza que nunca para seguir llevando aprendizaje y herramientas financieras a miles de personas en todo el mundo”.
En este sentido, Juan David Salgado reconoció que el cierre no elimina el interés por continuar emprendiendo en este ámbito. “Uno queda con el bichito de emprender”, afirmó, al destacar que el propósito de enseñar finanzas personales sigue siendo necesario. “Hay mucha tela por cortar todavía”, añadió.
Rodrigo Callejón, en tanto, explicó que este tipo de educación “siempre se ha querido retomar”, aunque probablemente bajo un enfoque distinto y con un equipo más cohesionado. "Quizás va a volver a tomarse, pero de otra forma, con otro color, con otro equipo fundador también", señaló.
Finalmente, por su parte, Francisco Ackermann dejó abierta la opción de reconstruir un proyecto de este tipo más adelante, pero aseguró que se requerirán “los socios correctos” y condiciones más sólidas que permitan sostener el crecimiento sin repetir los errores del pasado.
Fernando Caro también fue contactado por Chócale, sin embargo, decidió no participar en esta nota.
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