Cenco Malls, filial de Cencosud, anunció que no seguirá adelante con el desarrollo del centro comercial que proyectaba construir en Vitacura, tras la decisión de la Secretaría Regional Ministerial de Transporte y Telecomunicaciones (SEREMI) de invalidar el Informe de Mitigación de Impacto Vial (IMIV) del proyecto.
El documento, requerido para avanzar en la evaluación ambiental, quedó sin efecto el pasado 20 de noviembre y dejó la iniciativa sin sustento técnico para continuar
La compañía sostuvo que la medida de la autoridad impactó de manera directa el futuro de la inversión. “Este informe es un requisito clave para comenzar la construcción del centro comercial, y la invalidación cursada por la autoridad, afecta grave y decisivamente la evaluación ambiental en curso, dejándola sin sustento. Por todo lo anterior, el proyecto no puede ejecutarse”, señaló.
Cenco Malls expresó su molestia frente a la resolución adoptada por la SEREMI, especialmente porque el IMIV había sido aprobado hace 16 meses. En su comunicado, la firma afirmó que “lamentamos profundamente esta decisión de la autoridad, especialmente porque el IMIV había sido aprobado hace 16 meses, tras un proceso técnico riguroso”. Agregó que la entidad justificó la anulación con argumentos que “provienen de su propia conducción del procedimiento”.
La empresa sostuvo que cumplió “de manera diligente con cada solicitud de la autoridad”, pero el escenario regulatorio terminó por frenar una inversión trabajada durante años. Por ello, concluyó que “Cenco Malls se ve obligado a no continuar con el proyecto”.
El operador de centros comerciales indicó que ya invitó a la propietaria de los terrenos a dialogar para definir cómo cerrar la tramitación pendiente. Ese proceso debería avanzar en los próximos días. Asimismo, agradeció a quienes participaron en la iniciativa y reafirmó su intención de impulsar proyectos que aporten valor a clientes, colaboradores y comunidades.
Cabe recordar que el terreno donde se emplazaría el centro comercial es de propiedad de la Congregación de Santa Cruz, sostenedora del colegio Saint George, sobre el cual rige un contrato de arriendo que data de diciembre de 2007 cuya duración original se había establecido en 30 años renovables.