A menos de un mes de haber alcanzado un acuerdo con sus acreedores para evitar la quiebra, Multitiendas Corona informó el cierre definitivo de sus operaciones el próximo 10 de julio.
La noticia fue comunicada esta mañana a los trabajadores de la empresa, según informó el Diario Financiero.
A las 8:00 AM de este viernes, la compañía —ligada a la familia Schupper— notificó a su personal que cesaría sus funciones. “Se produjeron los llamados a las jefaturas para que no fueran a trabajar, porque la empresa se cerraba”, señalaron fuentes conocedoras al medio citado.
En paralelo, la cuenta de Instagram de la multitienda se actualizó con mensajes de 'Remate final' y 'Todo a 5 lucas', en lo que sería una liquidación masiva para generar caja y cumplir “al menos en algo” con los trabajadores, según comentaron cercanos al proceso.
La firma cuenta actualmente con 51 tiendas a lo largo del país y cerca de 1.800 empleados.
Segundo intento de reorganización financiera
El cierre representa un vuelco inesperado luego de que, el pasado 5 de junio, los acreedores aprobaran una propuesta de reorganización financiera presentada por la empresa.
En esa oportunidad, Corona había conseguido el respaldo del 100% de los acreedores bancarios y del 94% de los valistas, incluyendo a entidades como Banco Santander, Internacional, Security, Penta y al proveedor chino Anhui Garments.
La propuesta contemplaba una serie de compromisos financieros. “Para dar cumplimiento a las ventas proyectadas, se requiere, necesariamente, de un financiamiento por hasta $22.000 millones”, indicó la firma en su momento.
Para ello, los accionistas ofrecieron como garantía diversos inmuebles con el objetivo de obtener uno o más créditos. Estos préstamos serían evaluados por los mismos acreedores bancarios durante junio.
La viabilidad del acuerdo estaba condicionada a la obtención de compromisos de financiamiento antes del 20 de junio. La empresa había advertido que dicha condición era esencial para concretar el plan de negocios validado por la veedora designada por los acreedores. Sin embargo, este financiamiento no se concretó, lo que habría gatillado la decisión final de cerrar.
Corona arrastraba pasivos por más de $66.951 millones, según lo indicado en el expediente del proceso de reorganización iniciado en octubre del año pasado. Este fue el segundo intento de la compañía por reestructurar su situación financiera: ya había salido de un proceso similar en 2022, cuando logró pagar anticipadamente sus deudas.
La empresa no emitió declaraciones.