El jueves —primer día hábil del año— el dólar cerró en $1.003,00, un incremento de 1,06%. Sin embargo, el panorama alcista se acentuó este viernes y con el correr de las horas se posicionó en cifras por sobre los $1.010.
Según Bolsa Electrónica, la divisa norteamericana cerró la semana cotizándose en $1.017,40, unos 14 pesos más, que equivale a un 1,44% respecto de la jornada anterior.

"La depreciación reciente del tipo de cambio en Chile se debe mirar en un contexto de un ciclo de un dólar global persistentemente fuerte. El dólar global, medido por el índice DXY, se encuentra en 108,9, el nivel más alto desde el año 2002, con la excepción del nivel alcanzado en octubre de 2022", señaló Andrés Pérez, economista jefe para Latam del Banco Itaú, al ser consultado por Chócale.
Pérez añadió que desde inicios del 2024 prácticamente todas las monedas emergentes se han depreciado en términos generales con respecto a la divisa estadounidense. Por ejemplo, el real brasileño se ha bajado su valor en un 21.3%; el peso mexicano en un 17,9% y el peso chileno en un $13.7%.
"En EE.UU. la economía ha tenido un desempeño bastante mejor al esperado, llevando a que la Reserva Federal tenga que postergar sus bajas de tasa hacia neutral. En contraste, la gran mayoría de los bancos centrales emergentes comenzaron sus ciclos de reducción de tasa, disminuyendo los diferenciales de tasa con EE.UU., así presionando las monedas", explicó Andrés Pérez.
En tanto, Eduardo Mouthino, Market Analyst de Ebury, expresó que "la indiscutible fortaleza del dólar, impulsada por las expectativas de subida de tipos de interés en Estados Unidos (EE.UU.) y la toma de posesión de Trump, mantiene alta la demanda de la divisa estadounidense".
Los expertos entregan sus proyecciones para el precio del dólar
Andrés Pérez, economista jefe del Banco Itaú para Latinoamérica, recordó que la depreciación del peso chileno ocurre en un periodo de menor liquidez que lo habitual. Por lo que se espera que el tipo de cambio real se mantenga por sobre el promedio histórico por un tiempo prolongado, aunque sin observar, momentáneamente, un desvío anormal en el tipo de cambio multilateral.
"Esperamos que la volatilidad del tipo de cambio continúe, impulsado principalmente por los casi nulos diferenciales de tasa de interés con EE.UU. Con todo, la volatilidad reciente aún está lejos de los dos períodos desde 2020 en los cuales el Banco Central realizó una intervención cambiaria", comentó Pérez.
Mientras que Eduardo Mouthino, de Ebury, indicó que observan "riesgos a la baja para el peso y esperamos que la divisa siga cayendo en 2025, con la marca de $1.000 convirtiéndose en un nuevo suelo".
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