Hace unos días, Redbanc dio a conocer un estudio realizado en conjunto con Ipsos que daba cuenta de que el 58% de las personas utiliza un cajero automático a la semana, y que para el 78% de los encuestados los ATM son relevantes o muy relevantes en su vida diaria. Incluso, el 47% de las personas cree que su importancia ha aumentado en los últimos cinco años.
El dinero retirado de los ATM se utiliza principalmente para realizar compras en ferias y mercados (82%), en situaciones de emergencia (68%) y para pagar locomoción colectiva o recargar tarjetas de transporte (54%).
Además de retirar efectivo, muchos cajeros permiten realizar otras operaciones como consultas de saldo, pagos de servicios y depósitos de cheques, indicó la empresa.
Respecto al uso de cajeros en regiones, a diferencia de la Metropolitana, los habitantes del norte y sur del país recurren a los ATM con mayor frecuencia debido a la presencia de numerosos negocios locales, la necesidad de pagar el transporte público y las limitaciones de conectividad que dificultan el uso de aplicaciones de pago. En regiones los montos retirados suelen ser más altos, oscilando entre $50.000 y $200.000, en comparación con la Región Metropolitana, donde la mayoría varía entre $10.000 y $50.000, siendo menos comunes los montos de $100.000.
Actualmente, más de 7.500 de estos dispositivos están conectados a la red de Redbanc. “Estamos seguros de que los cajeros automáticos seguirán siendo un componente indispensable de la infraestructura financiera, adaptándose y creciendo para enfrentar los desafíos del mañana", aseguró Claudia Mizon, Business Manager de Redbanc.
Los cajeros automáticos nuevamente preocupan a bancos y al gobierno
Sin embargo, lo cierto es que tras varios años de calma, los cajeros automáticos volvieron a estar en el centro de preocupación de las autoridades. La primera gran señal fue el pasado 29 de septiembre: un robo a un cajero automático terminó generando un millonario incendio de una decena de locales comerciales en el Barrio Meiggs. Un delito que olvidamos volvió a resurgir… pero ahora con un mayor nivel de violencia.
Lo cierto es que en la banca y el gobierno existe preocupación. Por lo mismo, la Asociación de Bancos e Instituciones Financieras (ABIF), la Subsecretaría de Prevención del Delito, el Ministerio Público y las policías mantienen mesas de trabajo para hacer frente ante esta situación.
Consultado por Chócale, Luis Opazo, gerente general de la ABIF, señaló el miércoles que “hemos mantenido una conversación y un diálogo técnico permanente con la subsecretaría en diversas materias de seguridad (…) Estamos trabajando con una velocidad importante, buscando medidas que permitan y eviten que estos delitos continúen surgiendo”.
¿Existe disposición a incrementar las medidas de seguridad de los ATM? Según explicó Opazo, eso “es parte de la conversación” y es necesario “ver si hay medidas que sean efectivas y eficientes que permitan acotarlo. Esto también va acompañado de un mayor esfuerzo policial en la búsqueda de quienes delinquen y el rol del Ministerio Público es importante para perseguir penalmente a quienes cometen los delitos. Es un desafío que requiere de la participación de todos”.
¿Qué dice la norma sobre las medidas de seguridad para los cajeros automáticos?
El Decreto 222, publicado en marzo de 2013, establece medidas mínimas de seguridad para la instalación y operación de cajeros automáticos, dispensadores y contenedores de dinero, con el objetivo de proteger tanto a los usuarios como a los trabajadores de los recintos donde se ubican estos dispositivos.
Esta normativa fue desarrollada para enfrentar el incremento de delitos asociados a los cajeros automáticos de ese entonces, tras la promulgación de una ley que aumentó las penas por este tipo de robos.
El decreto se aplica a todas las entidades bancarias y financieras, así como a las empresas que ofrecen apoyo a estas, que posean o administren cajeros automáticos. Estas instituciones deben incorporar las medidas de seguridad a sus estudios de seguridad y actualizar las medidas adoptadas cada vez que instalen, reemplacen o reinstalen un cajero. La fiscalización de estas medidas quedó en manos de Carabineros de Chile, aunque en ciertos casos, como en aeropuertos o recintos portuarios, la autoridad de control es la militar, marítima o aeronáutica correspondiente.
Entre las medidas obligatorias se encuentran sistemas de anclaje y blindaje que aseguren que los cajeros estén firmemente instalados y protegidos, cumpliendo con estándares europeos de seguridad, así como sistemas de alarma conectados en línea para alertar de incidentes. Además, los cajeros deben contar con cámaras de alta definición, que registren tanto el entorno como el rostro de quienes interactúan con el dispositivo, y sistemas de entintado de billetes que dificulten el uso de dinero robado.
El Decreto 222 también estableció un cronograma para que las entidades ajustaran sus cajeros a estas nuevas medidas, dependiendo de si se trata de cajeros ya existentes o nuevos. Las medidas de anclaje, empotramiento, protección contra elementos cortantes, y sistemas de grabación e identificación de billetes debían implementarse progresivamente, alcanzando el 100% de cumplimiento en un plazo hasta 2018.