Desde vehículos eléctricos e híbridos más amigables con el medioambiente, hasta los versátiles modelos 4x2 y 4x4, ideales para diferentes necesidades y estilos de vida, la compra de un automóvil hoy día implica navegar un mar de opciones y consideraciones, y entre ellas, qué tipo de crédito o financiamiento utilizar al comprar un auto.
No obstante, tan clave como seleccionar el modelo adecuado es determinar el método financiero más apropiado, para realizar esta importante adquisición. Es aquí donde el crédito se presenta como una de las herramientas más utilizadas para obtener liquidez de manera rápida y sencilla.
Cada uno de los métodos disponibles para obtener este préstamo de dinero cuenta con sus propias ventajas y desventajas, que se deben analizar de manera detallada. Esto no solo asegura que se cumplan las expectativas personales al momento de adquirir un vehículo, sino que también se ajusten al presupuesto y al bolsillo de cada persona.
Tarjeta de crédito para un auto: Flexibilidad, pero no disponible para todos
La tarjeta de crédito se presenta como una opción flexible, eficaz y rápida para financiar la adquisición de un vehículo, ya que permite realizar la compra sin tener el saldo disponible en la cuenta al momento de la transacción y sin necesidad de realizar trámites o solicitudes especiales.
Helmut Franken M., PhD, académico e investigador de la Facultad de Economía y Negocios de la Universidad Santo Tomás (UST), indicó que este medio de pago permite comprar un vehículo en 12 e inclusive 24 cuotas a precio contado en automotoras en convenio.
"Sin embargo, esta realidad es minoritaria para la gran mayoría de la población, pues requiere tener un cupo bastante elevado en la tarjeta de crédito, y eso evidentemente está asociado al nivel de ingreso y al patrimonio neto", señaló Franken.
Esto queda en evidencia con las cifras dadas a conocer por el Banco Central de Chile (BCCh), las cuales indican que alrededor del 10% de los hogares en Chile tiene un ingreso mayor o igual a $3.000.000, lo que hace que esta no sea una opción accesible para gran parte de las personas.
Entre las ventajas, está la posibilidad de acceder a tasas preferenciales con ciertas tarjetas de crédito. La oferta de los bancos se ubica entre 0,9% y 1,1% de interés mensual, con plazos que suelen ir entre 18 y 48 meses dependiendo de la institución. Además, no se requiere contratar seguro de desgravamen y se pueden acumular puntos, millas o dólares premio por la compra.
Sin embargo, un factor a considerar es que el uso de la tarjeta de crédito para una compra de esta magnitud puede resultar en tasas de interés elevadas si no se paga el saldo total en cada periodo de facturación.
Crédito automotriz vs. crédito de consumo: ¿En qué se diferencian?
La distinción de estos productos radica en dos factores: la finalidad del crédito y la entidad que lo otorga.
En el caso del crédito de consumo, este es entregado por bancos, cooperativas, casas comerciales, y otras instituciones financieras, permitiendo a los clientes utilizarlo como sea cualquier propósito. Pueden ser desde gastos cotidianos como compras de supermercado o un bien durable, hasta inversiones mayores como el pie de la vivienda o educación.
Si bien este producto suele ofrecer tasas de interés bajas que un crédito automotriz, es crucial considerar que "su uso puede impactar en la capacidad crediticia del deudor en futuros análisis financieros, como la adquisición de una vivienda", indicó Hernán Maldonado Magallanes, jefe de carrera de Contabilidad en IP-CFT Santiago Centro.
Además, no todas las personas poseen acceso a este tipo de financiamiento, dado que parte relevante de los hogares chilenos no están bancarizados o enfrentan limitaciones en la obtención de créditos bancarios.
En respuesta a esta situación, varias empresas especializadas en financiamiento automotriz (EFA) han desarrollado opciones de financiamiento más accesibles para un público más amplio. En términos simples, este tipo de crédito consiste en un préstamo de dinero específicamente destinado a financiar exclusivamente la compra de un vehículo.
"Generalmente, la opción de las entidades bancarias o financieras son más convenientes, ya que, ofrecen una menor tasa de interés y en un mayor plazo, en comparación con el financiamiento propio de la automotora que ocupan tasas de interés más elevadas", indicó Maldonado.
"Es decir, son una alternativa real de financiamiento para las personas que buscar comprar un vehículo. Su costo financiero, si bien es mayor al de un crédito de consumo bancario suele ser menor al de un crédito rotativo mediante una tarjeta de crédito”, añadió el académico de la Facultad de Economía y Negocios de la Universidad Santo Tomás.
Recomendaciones al momento de elegir el método de financiamiento automotriz
La decisión de cómo financiar la compra de un vehículo debe tomarse con cuidado, considerando tanto las necesidades personales como las condiciones financieras. La mejor opción de crédito automotriz dependerá de las necesidades financieras individuales de cada persona, así como de la urgencia de liquidez.
Por esto, los expertos entregaron una serie de recomendaciones para realizar una compra responsable:
- Tasa de interés: Es fundamental prestar atención al valor la tasa de interés asociada al crédito, ya que esta cifra determinará el costo real del préstamo.
- Plazo del crédito: Influye de manera directa en el monto de las cuotas mensuales y el costo total del crédito.
- Prenda del vehículo: Si se utiliza un crédito automotriz para realizar la compra, el automóvil queda como prenda, es decir, la entidad que otorgó el crédito retiene la propiedad del vehículo hasta que se salde la deuda. Por lo tanto, debes tener en cuenta que, mientras estés pagando el préstamo, el automóvil no es completamente tuyo.
- Capacidad de pago: Sé realista al momento de evaluar tu capacidad para cumplir con tus compromisos financieros.
Alejandro Guzmán, académico de finanzas personales de la Universidad Finis Terrae y socio de la consultora Leverage, señaló que "en general, el crédito automotriz es más caro que un crédito en cuotas de un banco, ya que, además de la diferencia en las tasas de interés, hay gastos asociados a la constitución de la respectiva prenda".
Asimismo, añadió que "las tarjetas de crédito son más caras aún, sin embargo, cada cierto tiempo realizan promociones (usualmente en conjunto con marcas) y otorgan créditos en condiciones muy convenientes, por lo que es importante estar informado".
Servicio de suscripción y arriendo de autos: una nueva alternativa
A la hora de poder cumplir el tan ansiado sueño del auto propio, no solo es crucial considerar las diversas opciones de financiamiento para la compra, sino también los costos asociados al mantenimiento del vehículo.
"El adquirir un vehículo implica una serie de gastos relevantes: la inversión, combustible, seguros, mantenciones periódicas, depreciación y los gastos asociados al pago anual del permiso de circulación", indicó Guzmán.
Es aquí donde el servicio de suscripción de automóviles se presenta como una alternativa atractiva. Similar a las plataformas de streaming, este modelo permite a los clientes arrendar un vehículo mediante una cuota mensual; de esta forma, el usuario solo se hace cargo de los gastos de combustible y peajes.
"Todos esos procesos y esos dolores que llamamos nosotros lo solucionamos con una propuesta de suscripción. (..) El permiso de circulación te va a llegar de manera digital en marzo, el seguro lo vas a tener contratado. En las mantenciones, te vamos a avisar y te vamos a ir a buscar el auto a tu casa y te lo vamos a reemplazar por otro mientras hacemos la mantención", detalló Benjamín Salineros, CEO de Smartycar, a principios de año en entrevista con Chócale.
Además, arrendar un auto en vez de comprar uno nuevo podría ser una decisión más amigable con el medio ambiente, según un estudio de la Universidad de Michigan que evaluó el impacto ambiental de distintas opciones de movilidad, incluyendo la propiedad de un vehículo, el uso de transporte público y el arriendo de automóviles.
Entre los hallazgos, se informó que el renting genera un 23% menos de emisiones de CO2 que la propiedad de un auto nuevo, y un 48% menos que la de uno usado.
“Alquilar un vehículo puede ser una opción significativamente más ecológica que comprar uno nuevo, por diversos motivos. Uno de ellos, es que suelen tener una tasa de utilización más baja que los autos particulares. Ello significa que pasan menos tiempo en la carretera y, por lo tanto, emiten menos gases de efecto invernadero a lo largo de su vida útil”, explicó Manuel Parraguez, gerente general de Gama Mobility.